DEEP Strategy by Luis Marín
Cada cliente que entra por esa puerta trae un reloj corriendo que no sabe que tiene. 20 días para reclamar un despido. 10 días hábiles para responder a un requerimiento. 2 meses para actuar si la empresa entra en insolvencia. El plazo ya está corriendo antes de que se sienten en esta mesa.
Por eso no empezamos preguntando «¿qué necesitas?». Empezamos preguntando cuánto tiempo queda.
Llevamos más de 30 años haciéndolo siempre igual, en cada uno de nuestros servicios: fiscal, laboral, mercantil, concursal, subvenciones, valoración de empresas, empresa familiar. Cuatro fases, sin atajos.
No es una consulta genérica. Es identificar, con datos reales, el plazo legal exacto que está corriendo y qué margen de maniobra queda. En 20 minutos sabes exactamente a qué te enfrentas y cuánto tiempo tienes para actuar. No después. Ahí mismo.
No ejecutamos lo primero que se nos ocurre. Te presentamos las opciones reales que tienes, con el coste y el riesgo de cada una explicados sin tecnicismos. Decides tú, con información real, no a ciegas.
Con el equipo correcto: economistas y abogados coordinados, no un asesor trabajando solo con lo que sabe. Cada expediente pasa por quien tiene la formación técnica específica para llevarlo, no por quien tiene el hueco libre esa semana.
La fase que casi nadie ofrece de verdad. No se trata solo de cumplir el trámite, se trata de protegerte a ti —tu empresa, tu patrimonio, tu responsabilidad personal como administrador— antes de que un error ajeno se convierta en un problema tuyo.
Es el proceso de trabajo que aplicamos en todos nuestros servicios: Diagnóstico, Estrategia, Ejecución y Protección. Cuatro fases fijas que garantizan que ningún plazo legal se pasa por alto y que cada decisión se toma con información real, no a ciegas.
Sí. Fiscal, laboral, mercantil, concursal, subvenciones, valoración de empresas y empresa familiar siguen exactamente la misma estructura, adaptada al plazo y la normativa específica de cada caso.
Una gestoría tramita: presenta documentos en plazo. El Método Marín añade las fases de Estrategia y Protección, que exigen criterio técnico propio —el de economistas colegiados— no solo la presentación correcta de un formulario.
La primera consulta, en la que se identifica el plazo real y la situación, dura unos 20 minutos y es gratuita.
El Diagnóstico incluye siempre saber cuánto margen real queda. Si el plazo está a punto de agotarse, la Estrategia y la Ejecución se comprimen, pero nunca se saltan: decidir sin criterio bajo presión es exactamente el error que peor sale caro.
El Método Marín no es una promesa de marketing. Es el mismo proceso, en el mismo orden, desde hace más de 30 años.
📞 968 21 89 17
📧 luis.marin@economistas.org
Aviso legal: Este contenido tiene carácter informativo. Última actualización: agosto 2026.