Hay una frase que oímos constantemente en este despacho.
«Es que yo pensaba que respondiendo rápido se solucionaba.»
La dice gente que ha contestado sola a un requerimiento de Hacienda. Que ha reunido todas las facturas que tenía, las ha metido en un PDF de 80 páginas y las ha enviado pensando que cuanta más información aportara, mejor.
Y ahí está el problema.
Porque aportar documentación que Hacienda no ha pedido amplía el alcance de la revisión. Lo que empezó siendo una comprobación de un trimestre concreto puede acabar convertido en una inspección de cuatro ejercicios.
No por mala fe. Por no saber que en un procedimiento tributario se responde exactamente a lo que se pregunta. Ni más, ni menos.
Eso es lo que hacemos aquí desde hace más de 30 años.
QUÉ HACEMOS
Cuando recibes una notificación de la Agencia Tributaria, lo primero no es responder. Lo primero es entender qué te están pidiendo realmente y por qué.
Analizamos el expediente. Qué órgano actúa, qué impuestos y periodos abarca, qué documentación solicita y cuál es el plazo exacto.
Definimos la estrategia. No todos los casos son documentales. A veces hay que discutir la procedencia del ajuste, no solo aportar papeles.
Preparamos la respuesta. Ordenada, indexada y limitada estrictamente a lo requerido.
Presentamos alegaciones cuando la propuesta de liquidación no se ajusta a derecho.
Interponemos recursos y reclamaciones ante el TEAR cuando procede.
Te representamos ante la Administración para que no tengas que comparecer si no es imprescindible.
LOS CUATRO TIPOS DE NOTIFICACIÓN Y QUÉ SIGNIFICA CADA UNA
Requerimiento de información. Hacienda pide documentos concretos. El plazo habitual es de 10 días hábiles desde la notificación. Es el más frecuente y el que más se responde mal.
Requerimiento de aclaración. Hay una discrepancia entre dos modelos presentados. Por ejemplo entre el 303 de IVA y el 347 de operaciones con terceros.
Comprobación limitada. Revisión de aspectos concretos de una declaración. Tiene límites legales bien definidos y no puede convertirse en una revisión general.
Procedimiento inspector. El más amplio. Facultades de comprobación e investigación completas. Aquí la asistencia profesional no es opcional.
LOS CINCO ERRORES QUE MÁS CAROS SALEN
No responder. La inacción genera sanción automática y abre la puerta a procedimientos más amplios.
Responder fuera de plazo. Aunque aportes la documentación después, la AEAT puede considerar incumplido el requerimiento.
Aportar documentación que no te han pedido. Amplía innecesariamente el ámbito de revisión.
Aportar información incompleta o contradictoria. Genera dudas y puede motivar la apertura de un procedimiento inspector.
Asumir la interpretación de la Inspección sin analizarla. Colaborar no significa aceptar sin más el criterio de Hacienda.
PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE INSPECCIONES DE HACIENDA
¿Recibir una carta de Hacienda significa que voy a ser sancionado?
No. En muchos casos es una solicitud rutinaria de documentación o una aclaración sobre datos ya presentados. Lo que sí es determinante es actuar con rapidez y responder correctamente. Un trámite menor mal gestionado puede convertirse en un problema fiscal real.
¿Cuánto tiempo tengo para responder a un requerimiento?
El plazo habitual es de 10 días hábiles desde la notificación, aunque en algunos procedimientos puede ser de 15. El plazo empieza a contar desde que la AEAT lo deposita en tu dirección electrónica habilitada, lo abras o no.
¿Qué pasa si no respondo?
No responder en plazo constituye una infracción tributaria, incluso aunque tu situación fiscal sea correcta. Además la Administración puede continuar el expediente sin tu participación y dictar una liquidación provisional desfavorable.
¿Se puede pedir más plazo?
Sí. Puede solicitarse una prórroga siempre que se pida dentro de la primera mitad del plazo concedido. Si esperas al final, ya no es posible.
¿Puedo cambiar de asesoría en mitad de un procedimiento?
Sí. Tienes derecho a cambiar de representante en cualquier momento. Nosotros gestionamos el traspaso completo sin que pierdas ningún plazo.
¿Qué documentación necesitáis para empezar?
La notificación recibida y las facturas, contratos o justificantes relacionados con lo que Hacienda solicita. Con eso podemos analizar el alcance real del procedimiento.
¿Tengo que comparecer presencialmente?
En la mayoría de casos no. Podemos representarte ante la Administración. Solo cuando la comparecencia es obligatoria te acompañamos personalmente.
¿Qué derechos tengo durante una inspección?
Derecho a ser asistido por un asesor en todo momento. A que las actuaciones no superen los plazos legales. A no aportar documentación innecesaria. A formular alegaciones antes de la resolución. Y a recurrir las liquidaciones y sanciones.
¿Por qué me han seleccionado a mí?
Hacienda no inspecciona al azar. Los motivos más habituales son discrepancias entre modelos presentados, contraste con información bancaria o de terceros, gastos deducidos por encima de la media del sector, o operaciones que no cuadran con la información de clientes y proveedores.
¿Puedo recurrir si no estoy de acuerdo con la liquidación?
Sí. Existe recurso de reposición ante el propio órgano y reclamación económico-administrativa ante el TEAR. Los plazos son cortos, generalmente un mes desde la notificación.
Aquella persona que dijo «yo pensaba que respondiendo rápido se solucionaba» tenía razón en algo.
El tiempo importa. Pero importa más cómo se usa.
Diez días hábiles dan para preparar una respuesta sólida si sabes qué estás haciendo. Y no dan para nada si empiezas el día nueve.
¿Tienes una notificación de Hacienda encima de la mesa?
Cuéntanos qué dice. La primera consulta es sin coste y en 20 minutos sabrás exactamente a qué te enfrentas.